Tu Salud Mental

Danna Sánchez Orduño

            ¿Te has preguntado qué tanto has cambiado desde el inicio de la pandemia hasta estos días? Si tu respuesta fue sí, ¿cómo cambió tu estado de ánimo?, si tu respuesta fue no, te diré por qué es importante saberlo.

            Si respondiste sí, te comprendo. Muchas personas, con la situación de Covid-19 que obligó al mundo a quedarse en casa, vivieron conflictos ya sea a nivel interpersonal: amistades, relaciones amorosas o personales, salidas y ansiedad social, etc., o intrapersonal: generar inseguridades, falta de tiempo a solas, etc. Ambas pueden afectar generando ansiedad y depresión. En este caso, durante el tiempo de pandemia los adolescentes generamos cualquiera de estas dos o las dos.

            Ahora, si tú respondiste no, necesitas conocer tus cambios. El saber qué sientes con toda esta situación te puede permitir saber qué necesitas para estar bien. Muchas veces negamos consciente o inconscientemente lo que sentimos. Y esto puede darse por dos cosas: no tener la costumbre de darle importancia a tus sentimientos o por no querer preocupar a gente cercana… y esto no es malo, porque puede que lo hagas sin pensarlo a profundidad; muchos crecimos en una familia en la que no nos enseñaron a darle la importancia necesaria a saber nombrar las emociones que llegamos a vivir. Y como ya mencioné, aunque no es malo, puede volverse.

Durante estos artículos iremos conociendo formas de como reconocer y gestionar las emociones. Estas pequeñas acciones llevaran a que tengamos una mejor relación tanto interpersonal como intrapersonal.  

            Analicemos un poco sobre qué es la ansiedad y la depresión. Este ha sido un tema bastante hablado durante estos tiempos, incluso muchos adultos han dicho que son cosas que nosotros los adolescentes nos inventamos para llamar la atención, y los que lo hemos vivido es frustrante que no crean que la estás pasando terrible gracias a ello.

            Conozcamos a la ansiedad, esta es la sensación de miedo o inquietud que se puede presentar por distintas situaciones. Algunos de sus síntomas son el sudor, las palpitaciones, sentirte tenso o inquieto, pero ojo, tienes que entender que  el miedo se da por situaciones específicas que te causan cierto conflicto, por ejemplo, la más normal es cuando vas a tener un examen o una presentación, ahí puede que llegues a sentir miedo, pero una vez que pasa el examen o la presentación éste va disminuyendo al grado de desaparecer. Esto nos permite de cierta manera afrontar situaciones, pero si tú ya tienes un trastorno de ansiedad, este temor o inquietud puede llegar a presentarse diario, pronto hablaremos más a profundidad de los trastornos de la ansiedad.

            Y ahora, conozcamos a la que a veces acompaña a la ansiedad, ella es la depresión. Esta es la sensación de estar triste, sin ganas, infeliz, por periodos de semanas o meses, es algo diario. Sus síntomas son estar irritable o bajo en ánimo, falta o exceso de sueño, falta de energía, aumentar o bajar de peso, sentirse inútil, pérdida de sentimientos como la felicidad. Todos llegamos a sentir tristeza, pero la duración de estos periodos tiende a ser corta, una vez que se vuelve constante afecta en relaciones y actividades. Por ejemplo, una persona con depresión deja de realizar sus actividades favoritas porque no siente motivación para realizarlas, si está en un lugar con amigos en un ambiente de felicidad, de risas, etc., tiende a parecer que está feliz, pero realmente puede que se sienta cansado y melancólico. Desgraciadamente la depresión ha llevado a muchas personas a los intentos de suicidio, algunos se han salvado, otros no.

            Si durante estos artículos te vas identificando, es bueno considerar  ir con el psicólogo. Platica con tu familia, pero si esta opción no te es posible, recurre a tu profesor o maestra de confianza, siempre puedes encontrar a alguien que esté dispuesto a ayudarte.

            Es importante tratar estos dos síntomas, imagina lo que es vivir diario la tristeza y ansiedad generados por cualquier cosa. Si tú lo vives diario, recuerda que, aunque no lo parezca siempre tendrás a alguien que no se cansará de ayudarte.

            Fomentemos el aprender a gestionar y nombrar nuestras emociones, el ir al psicólogo, esto último ha sido muy criticado por la sociedad, cuando realmente es increíble lo que puedes aprender con los psicólogos. Un consejo que puedo darte por experiencia personal es que cuando estés con un o con una psicóloga veas que tanta conexión tienes con él o ella, es una sensación que en el momento podrás reconocer porque te sentirás confianza y comodidad, si sientes lo contrario entonces sigue buscando.

            Recuerden que solo nosotros sabemos lo que sentimos, y que no es nuestra culpa sentirnos así, simplemente se generó. No nos rindamos y aprendamos a darle la importancia necesaria a las emociones, seamos más observadores con nuestras personas más cercanas para poder ayudarlas si existe un caso así. Y como diría Santa Teresa en la oración que todos conocemos “todo se pasa”.  ¡Nos vemos en un próximo artículo!

 

Referencias:

… (…). Ansiedad. 17/10/21, de Medline Plus Sitio web: https://medlineplus.gov/spanish/anxiety.html

… (…). Depresión. 17/10/2021, de Medline Plus Sitio web: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003213.htm