La música, el tren del ser y el sentir

Alexia Daniella Canto Hernández

La música nos anima, nos relaja, nos entristece, nos alegra, tiene la capacidad de cambiar nuestro estado de ánimo, es capaz de recordar el núcleo de las estructuras responsables de nuestro universo emocional.
La psicología en la música dice que nos dejamos llevar por el subconsciente. Es increíble todo lo que puede provocar la música en nuestro interior y no sólo eso, también determinar nuestras emociones.
Tiene la capacidad de hablarnos de nuestro carácter y personalidad.  Muchos estudios han demostrado que la humanidad es reactiva a la música desde un punto de vista emocional. La música no sólo despierta sentimientos en las personas que escuchan, también en las que las transmiten.

¿Eres lo que comes o eres lo que escuchas? Sabemos que no puedes juzgar a alguien por la música que escucha, pero lo que escuchamos tiene un efecto inmediato en nuestro estado de ánimo y hasta en nuestra forma de ser. Todos percibimos la música de manera diferente, por eso cada persona tiene a su grupo o artista favorito, y así podemos ligar fácilmente el estilo musical a una persona, también podemos conocer si esta persona tiende a estar triste o feliz la mayor parte de su día.

 Las personas que estudian la reacción en el cerebro a la música indican que se activan los mismos centros de placer que al comer chocolate. En el documento Influencia de la música en las emociones y el aprendizaje, se ha observado que activa sustancias químicas del Sistema Nervioso Central que estimulan la producción de neurotransmisores como dopamina, las endorfinas o la oxitocina, esto favorece la alegría y el optimismo en general. Según este estudio, las experiencias más dolorosas pueden ser transformadas en algo agradable y placentero con la música.

Por otro lado, también se ha comprobado que la música provoca que se activen algunas áreas del cerebro relacionadas con la empatía y la imitación. De este modo, ayuda a que nos pongamos en el lugar del otro, generando un buen ambiente para trabajar ya que hay cooperación y colaboración.
Son estas zonas donde están las neuronas espejo que actúan reflejando las acciones e intenciones de los otros como si fueran propias. Gracias a esto podemos sentir el dolor de otros, su tristeza, su enojo, su alegría, etc. Tal vez por esto, la música es capaz de intervenir en nuestras emociones y crear lazos con el cantante o el personaje del video musical; ya que nos permite compartir sentimientos.

¿Quién no ha experimentado emociones mientras escucha música? El sonido y la melodía nos producen emociones, estas modifican nuestra fisiología, nuestras hormonas, alteran nuestro ritmo cardiaco y pulsaciones. Existen muchos momentos en los que utilizamos la música, a veces de forma consciente y otras inconscientes. Antes la música se empleaba para animar guerreros y cazadores. Puede ser que por esto Darwin, en El Origen de las Especies, defiende que los sonidos musicales han sentado la base más importante para el desarrollo del ser humano.  Incluso, en el cine se utiliza la música como medio para multiplicar los efectos de determinadas escenas. De esta forma, se convierte en un código de vital importancia para caracterizar emociones en el guion y las situaciones.

Los gustos musicales, de alguna manera, nos aportan mucha información sobre nosotros mismos o sobre otras personas. Esto evidencia que las preferencias musicales son una variable predictiva de la personalidad de cada uno de nosotros.  Esto es debido a la actitud o emoción de las personas, actúan conforme a estas. Eso ha sido confirmado por un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge, ya que elaboraron un estudio que confirma que la predicción musical viene determinada por los rasgos de personalidad. Lo más interesante es que se analizó la relación entre la forma de pensar de cada individuo y sus gustos musicales. Por ejemplo, los seguidores de la música clásica, jazz y soul se caracterizan por su solidez emocionales y suelen ser tolerantes. Los fans del country y del pop son individuos más conservadores y extrovertidos. El rock y el heavy metal se identifican con cierto grado de rebeldía e impulsividad.

Todo esto nos demuestra que las emociones, el carácter y la personalidad, van directamente ligados con la música que escuchamos. Todo esto es muy general y si te interesa buscar más a detalle podrás encontrar un sinfín de información sobre la música y el cerebro. La gran aspiración del ser humano es alcanzar la felicidad, es por esto por lo que sería muy interesante poder lograrlo por medio de la música.